sábado 12 de diciembre de 2009

Alta tensión en Tibet por Tenzin Delek Rinpoché

Según testigos que informan desde Tíbet oriental, un gran número de personas, entre ellas ancianos y niños, se congregaron el pasado sábado 5 de diciembre frente a las oficinas del gobierno chino en Thangkarma (Othok, en el condado de Lithang) sumándose a una huelga de hambre pidiendo la liberación de Tenzin Delek Rinpoché, un respetado maestro budista que en 2002 fue condenado a muerte acusado de poner varias bombas contra intereses del gobierno chino siendo inocente. En 2005, gracias a las protestas de la comunidad internacional, la condena fue cambiada por la cadena perpetua, mientras se sigue pidiendo que el juicio vuelva a repetirse con garantías.

Los manifestantes han protestado diciendo que Tenzin Delek no es un criminal, y que sin él, su comunidad de vecinos es un caos, sin nadie con quien mediar y nadie que mantenga la paz.

Los tibetanos también demandan que el gobierno preste más atención a los problemas y peticiones de los tibetanos. En lugar de responder interesándose por sus reclamaciones, el gobierno respondió el pasado miércoles enviando cientos de soldados para contener a los manifestantes. Los militares, vestidos con tres uniformes diferentes, han rodeado a los manifestantes, que hasta el momento se habían expresado de forma estrictamente pacífica, en su mayoría nómadas de las zonas de Medthama, Toeney, Trokho, Yeshing, Horama y Jingdrol.

Pocas horas antes, las fuerzas armadas arrestaron a 90 personas de Sangdha y Lhadhe, en la región de Golok, después de que 300 tibetanos se manifestasen pacíficamente en el distrito de Nyakchu, también en el condado de Lithang. Los chinos apalearon brutalmente a más de 20 personas, y muchos de ellos quedaron inconscientes. El área en que ocurrieron las palizas acabó totalmente cubierta de sangre.

"La situación es muy seria", explica Nyima Wangchuk, un vecino que vive en el exilio. "No podemos decir todavía si hay algún muerto. Se han llevado detenido a prácticamente una persona de cada familia de todas esas aldeas de Golok. Los chinos han confiscado por la fuerza toda la ropa de los detenidos, motos y otras posesiones".

En la protesta han participado vecinos de Golok Alto, Medio y Bajo, que comprenden las aldeas de Sangdha, Bardrong, Lhadhe, Jetsuk, Yardrong, Dragkar, Gongsar, Wangdhue, Powa, Kutsoe, Zigrong, Osak, Jangpa, Pakdhu, Dhurong, Thang-ngo, Nyadrong, Maratso, Lhushab, Magandrong, y Kyangkhu. Desde el 5 de diciembre, unas 60 personas viajaron desde Nyakchu, Lithang y Golok a Chendu, la capital de la provincia china de Sichuan, pidiendo la liberación de Tenzin Delek.

ACTUALIZACIÓN (Miércoles 9):

Según información recibida de fuentes fiables, la situación en el condado de Nyachuka, en la provincia china de Sichuan, es extremadamente tensa. El gobierno ha enviado más efectivos militares a la zona para contener la situación.

El gobierno ha respondido también ordenando mantener cerrados todos los restaurantes y tiendas de Nyachuka para que los manifestantes no tengan dónde conseguir comida, además de limitar los movimientos de los vecinos para que nadie fuese a buscar alimentos. Las fuerzas armadas ordenaron que todos los manifestantes se disolviesen el 10 de diciembre a las 3 de la tarde o de lo contrario serían arrestados.

Los nombres de los tibetanos heridos después de que los militares irrumpieran de forma violenta son Gawa Tsering Dhondup, Gothok Toe, Dhukar Tsering, Dhondhu, Ashar, Lodhon, Ageh, Ngadey, Jamtrin, Druk Gyathar, Sherab Dolma (monja), Drade (monja), Chodrak, Kyebo Tsering, Nyandrak, Gyagay Kepo, Aka Dorjee, Drode, Truma Tsering, Lhama Chodruk. De ellos, Sherab Dolma (monja), Drade (monja), Lhama Chodruk y Ashar acabaron con las piernas rotas.

ACTUALIZACIÓN (Viernes 11): Entre 500 y 600 tibetanos del area de Nyakchukha que fueron detenidos durante los últimos días están retenidos por las fuerzas armadas chinas en un lugar llamado Yishin.

Otro grupo fue trasladado de vuelta a Nyakchukha y también está retenido. Desde que comenzaron las protestas el día 5 toda la zona está bajo toque de queda, con todos los comercios cerrados. Los turistas de los hoteles locales han sido obligados a abandonar el condado escoltados por soldados.

Los tibetanos locales que reclamaban la liberación de Tenzin Delek Rinpoché están sufriendo cortes de agua y distribución de comida, por lo que algunos vecinos les están haciendo llegar ayuda, mientras las autoridades chinas han enviado un equipo de bomberos para limpiar con las mangueras los restos de sangre, pelo y ropa que dejó atrás la salvaje paliza colectiva. Los tibetanos que ya estaban detenidos han comenzado una huelga de hambre, y a la hora de conocerse esta información, varios miles de personas podrían estar haciendo una sentada en medio de la carretera como protesta por el trato recibido.

ACTUALIZACIÓN (Viernes 11): A pesar de la presencia militar, entre 1500 y 2000 tibetanos más han llegado a la zona.

ACTUALIZACIÓN (Sábado 12): A pesar de que el gobierno puso las 3 de la tarde de ayer como límite para que los manifestantes desapareciesen, todavía están presentes, siempre de forma estrictamente pacífica. En otra localidad llamada Thang Karma, unos 300 tibetanos se acercaron a la oficina gubernamental donde la policía respondió con violencia, haciendo que siete mujeres sufrieran desmayos. Que se sepa por el momento, su situación sigue siendo mala.

Los 60 tibetanos que fueron rodeados por el ejército en Nyagchuka siguen en huelga de hambre y se han negado a tomar los alimentos que les han ofrecido si Tenzin Delek Rimpoché no es puesto en libertad.

En una base del gobierno en Na-rong, otros cien tibetanos también están siendo retenidos por el ejército cuando marchaban para unirse al grueso de la concentración. Todo parece indicar que en las distintas aglomeraciones se están quedando sin comida ni ropa con la que resguardarse de las frías noches. Además, a los amigos y familiares que intentan llevarles mantas y abrigo se les está negando el paso.

También, un grupo de siete tibetanos que se dirigía a la oficina del gobierno en Chengdu para presentar una petición formal pidiendo la puesta en libertad de Tenzin Delek Rimpoché, han sido detenidos antes de llegar y han sido trasladados a la prisión de Thu-cheng.

Además, la semana pasada cuatro tibetanos, incluida una monja del condado de Sog, y otro monje que necesita tratamiento médico, fueron detenidos por las autoridades chinas en Lhasa, según Ngawang Tharpa, un vecino que vive en el exilio. Sus nombres son Tenzin Dhargay (21 años), Norbu Sangpo (17), la monja Choedon (48) y el monje Yeshi Jinpa. El primero ya fue condenado a tres años de prisión por su presunta participación en manifestaciones pro-tibetanas pacíficas.

jueves 10 de diciembre de 2009

Hoy: 20 aniversario del Premio Nobel de la Paz al XIV Dalai Lama



lunes 7 de diciembre de 2009

Muere otra monja tibetana tras el maltrato sufrido en prisión


Una monja tibetana murió ayer en un hospital de Chengdu, la capital de la provincia china de Sichuan.

Se trata de Yankyi Dolma, de 33 años. Fue detenida el pasado 24 de marzo junto a otra monja, Sonam Yangchen, cuando protestaban contra el gobierno chino en la plaza del mercado de Kardze, gritando "China fuera de Tíbet; que vuelva el Dalai Lama; Ya está bien de persecución religiosa en Tíbet" y otros eslóganes mientras arrojaban al aire octavillas reivindicativas.

Un grupo de 50 soldados armados golpearon brutalmente a ambas monjas y se las llevaron en una furgoneta. Esa misma noche, las autoridades arrasaban la vivienda de Yankyi, llevándose fotografías del Dalai Lama -prohibidas en Tíbet-. Sus padres y otros parientes que se encontraban presentes fueron duramente reprochados por tener supuestos enlaces con "las fuerzas separatistas exiliadas del Dalai Lama". Las autoridades también citaron a su hermano, Tsangyan Gyatso, en la oficina administrativa local al día siguiente, donde le interrogaron durante horas.

Finalmente, Yankyi ha sucumbido a la gravedad de las lesiones causadas por las palizas y torturas recibidas en prisión.

Este maltrato físico y psicológico es el que se da a todos los tibetanos encarcelados por China de forma sistemática y rutinaria.

sábado 28 de noviembre de 2009

El gobierno español deja plantado a representante del Dalai Lama durante cuatro días. Se marcha sin ser recibido.

El enviado del Dalai Lama para la Unión Europea se marchó ayer de Madrid sin ser recibido por ningún miembro del Gobierno después de cuatro días de visita. Kelsang Gyaltsen dice que cada vez que un país accede a la presidencia rotatoria de la UE, mantiene una reunión informativa con sus autoridades sobre la situación del conflicto entre el pueblo tibetano y Pekín. "Es la primera vez que ocurre algo así. Me he reunido con altos cargos de las anteriores presidencias. En República Checa [enero a junio de este año] me recibió el ministro de Asuntos Exteriores, y en Suecia [julio a diciembre] los responsables de los asuntos de Asia-Pacífico. Lo mismo se puede decir de otras cancillerías: Londres, París, Berlín... España parece ser la excepción".

Kelsang, que concede esta entrevista en Madrid tres horas antes de tomar un avión hacia Suiza, cree que el Gobierno español ha cedido a las presiones de las autoridades chinas. "Pero es importante destacar", añade, "que todos los países que reciben al Dalai Lama o a alguno de sus delegados son objeto de las mismas intimidaciones y nunca se traducen en la ruptura de acuerdos comerciales porque China es la primera interesada en mantener sus lazos con Europa". Opina que hay otras razones que explican el comportamiento excepcional del Gobierno español. "Parece que las autoridades están confundiendo su problema con los nacionalismos vasco y catalán con el de Tíbet. No es lo mismo reivindicar la autonomía de un pueblo subyugado dentro de un país donde no funcionan ni la democracia, ni el imperio de la ley, ni la libertad de prensa que en un país donde sí se dan estos requisitos. Es un caso totalmente distinto, pero parece que el Gobierno español ve similitud entre las dos situaciones".

El enviado del premio Nobel de la Paz asegura que el Gobierno de Tíbet en el exilio le da mucha importancia a este tipo de encuentros para contrarrestar la versión oficial china, y cree que un rechazo como el que acaba de hacer el Gobierno español envía un mensaje negativo a otros pueblos oprimidos: "Representamos a un movimiento que se ha destacado durante 50 años por la reivindicación de sus objetivos por medio de la no violencia. Y en el caso de España, que sufre el problema de la violencia política, el apoyo debería ser aún mayor".

Hace dos semanas, Kelsang se reunió en Bruselas con el embajador de España ante la UE, pero le aclaró a las autoridades españolas que el Gobierno tibetano en el exilio aspiraba a reunirse con los cargos del Ministerio de Exteriores en Madrid. "Es aquí donde se toman las decisiones", justifica.

Kelsang dice que el Dalai Lama no tiene prevista de momento ninguna visita oficial a Europa, pero que en septiembre recibió por escrito una invitación para reunirse próximamente en Washington con Barack Obama, aunque aún no hay fijada una fecha para el encuentro.

Fuente: El País

Joven monje tibetano herido consigue llegar a Dharamsala

dorjeeDorjee Rinchen, un monje de 18 años superviviente del tiroteo del año pasado en el monasterio de Tongkor, ha testificado ante el Centro Tibetano de Derechos Humanos y Democracia (TCHRD, por sus siglas en inglés) sobre su escalofriante experiencia que casi acaba con su vida cuando un enorme contingente militar chino abrió fuego indiscriminado contra un grupo de manifestantes pacíficos. Ocurrió en el condado de Kardze el 3 de abril de 2008.

El día anterior surgió una protesta en el monasterio, en el municipio de Zithang, en la provincia china de Sichuan, ante la llegada de un "grupo de trabajo" oficial para organizar una campaña de "educación patriótica" en el monasterio. Se trata de cursos rutinarios y obligatorios en los que los monjes son forzados a renunciar al Dalai Lama, a oponerse a las "fuerzas hostiles separatistas" y a firmar documentos en los que muestran su apoyo forzoso al Partido Comunista y sus políticas en Tíbet.

El 3 de abril, un enorme contingente de la Policía Armada Popular y la Oficina de Seguridad Pública llegó en alrededor de cien camiones del ejército. Las fuerzas armadas chinas así como los equipos de trabajo de reeducación patriótica arrasaron las viviendas de los monjes, destrozaron todas las fotos del Dalai Lama -prohibidas en Tíbet-, del maestro Tongkor Shabdrung Rinpoché y del Panchen Lama -un niño secuestrado por el gobierno chino desde que en 1995 nombrasen a su propio Panchen Lama falso-. Estos abusos dispararon las protestas de los monjes, que se negaron a someterse al curso patriótico.

En un momento dado, la protesta se multiplicó cuando dos tibetanos -un monje veterano y un hombre laico- fueron arrestados por negarse a colaborar.

Esa misma noche, varios cientos de personas, incluidos muchos miembros destacados de la comunidad budista, se unieron a los vecinos en una marcha hacia las oficinas del gobierno para exigir la inmediata puesta en libertad de Geshe Tsultrim Tenzin y Tsultrim Phuntsok. Los protestantes se retiraron cuando oficiales chinos les aseguraron que los dos tibetanos detenidos serían puestos en libertad a las 8 de la tarde. Al comprobar que no se cumplía esta promesa, los tibetanos volvieron a congregarse pero esta vez se encontraron con una gran presencia de agentes armados, acabando con un enfrentamiento en que los chinos abrieron fuego real contra los manifestantes, con un resultado de catorce tibetanos muertos y muchos otros heridos.

La agencia de noticias oficial del gobierno chino, Xinhua, reconoció que el incidente había tenido lugar, pero lo describió como "disturbios" y tan solo mencionó un oficial del gobierno que resultó herido, sin decir una sola palabra de todos los tibetanos muertos, heridos y detenidos. Uno de los supervivientes, testigo presencial de la masacre y ya recuperado del balazo que recibió en la axila, llegó ayer mismo a Dharamsala (India) y habló con el TCHRD.

La ONG cree que hay cientos de tibetanos con testimonios semejantes de terroríficos abusos y violaciones de los derechos humanos como el sufrido por Tongkor Dorje Rinchen, que siguen atrapados dentro de Tíbet. En esta situación, el TCHRD apela al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la comunidad internacional y las sociedades civiles a llamar la atención del gobierno chino para asegurarnos de que estas personas son puestas en libertad, que los heridos reciben los tratamientos que necesitan con urgencia y que se respeten los derechos humanos fundamentales del pueblo tibetano.

Podéis leer (en inglés) el testimonio relatado por el recién refugiado y más detalles estadísticos sobre el incidente aquí.

Fuente: TCHRD