jueves 25 de junio de 2009

Trece granjas afectadas por un trasvase dialogan con las autoridades. Tres heridos graves tras enfrentamiento con mineros chinos.

Al menos tres tibetanos resultaron heridos de gravedad al producirse un enfrentamiento al pretender impedir que las autoridades chinas desviasen el río Gyama hacia una mina, bloqueando el suministro de agua a los residentes de la población del mismo nombre, cerca de Lhasa. El incidente ocurrió el 20 de junio, según los testigos.

A una de las personas heridas se le negó la entrada en un hospital, por lo que tuvo que ser trasladado a otro centro médico y desde entonces no se sabe si ha muerto o sigue vivo.

Las fuentes atribuyen el incidente a un proyecto minero que inició el gobierno en el condado de Gyama en 1990, por lo que un gran número de mineros chinos ha sido trasladado a la zona.

Recientemente los vecinos tibetanos habían intentado protestar ante las autoridades locales por el trasvase del río, que es utilizado para irrigación agrícola. Después de que se negasen a escuchar sus reclamaciones, todo acabó con un enfrentamiento con un grupo de mineros chinos.

Tras el incidente, los portavoces de todas las familias de las treces explotaciones granjeras afectadas, protestaron ante la oficina gubernamental local, a lo que las autoridades respondieron enviando un grupo de altos cargos del condado, funcionarios y presencia militar a la región el día siguiente. Las autoridades se reunieron con los vecinos, que exigieron el fín de las explotaciones mineras y criticaron al gobierno por negarse a atender sus peticiones. El proyecto minero ha acabado ya con la vida de mil animales, tanto domésticos como silvestres, ha dejado los pastizales secos y ha contaminado el agua potable por el vertido de resíduos tóxicos de forma incontrolada.

Los afectados también aseguran que si el proyecto minero no se paraliza, deberían irse a vivir a otro lugar. De lo contrario, todos los mineros deberán irse. Tras varias horas de tensa discusión, un gran número de mineros chinos junto a fuerzas de seguridad abandonaron la zona. Las protestas ante la oficina gubernamental continuaron hasta el día siguiente.

Fuente: Tibet.Net

martes 23 de junio de 2009

Fundación pro-tibetana apela condena tras juicio irregular

Un tibetano de la Prefectura Autónoma de Dechen ha sido condenado a tres años de prisión por un tribunal, acusado de "incitar al separatismo" enviando correos electrónicos y mensajes SMS sobre las protestas tibetanas de marzo de 2008, ha indicado la agencia de noticias alemana DPA citando a un grupo pro-Derechos Humanos estadounidense.

La Fundación Dui Hua ha filtrado copias de dos documentos judiciales del primer juicio y ha apelado la sentencia impuesta a Gonpo Tserang, de 32 años. El veredicto del juicio dice que "el acusado, Gonpo Tserang, se sirvió de internet para inventar deliberadamente rumores, distorsionar la situación real e incitar al separatismo".

Los documentos citan también a seis personas fuera de Tíbet que presuntamente recibieron el correo electrónico y los mensajes del acusado. También relacionaron el caso con "el incidente del 14 de marzo", refiriéndose a la rebelión producida el año pasado en Lhasa.

La apelación lleva como fecha el 5 de enero de 2008. Al parecer, el retraso en la publicación de información sobre juicios es resultado del secretismo que rodea a estos casos en China. Dui Hua ha dicho que esta es la primera condena a un tibetano relacionada con la seguridad nacional.

"El contenido de los mensajes nunca se ha detallado, y es muy cuestionable que ninguna persona que no se encuentre en China sea capaz de llevar a cabo actos que puedan "despedazar la nación" o "socavar la unidad nacional"", ha declarado la Fundación en un comunicado.

No parece que Gonpo Tserang fuese asistido por ningún abogado, al menos durante la vista de apelación. China mantiene muchos juicios contra tibetanos en secreto, con jueces que a menudo se toman apenas unos minutos para aprobar investigaciones criminales, y los medios de comunicación del gobierno rara vez informan sobre estos veredictos. Según parece, ha habido más tibetanos sentenciados recientemente en la frontera del estado de Yunnan con el territorio reconocido por China como Tíbet.

Fundada por el norteamericano John Kamm, un antiguo hombre de negocios, Dui Hua ha presionado a China durante los últimos 18 años para que se reduzcan las sentencias y se liberen a prisioneros en casos relacionados con el abuso a los Derechos Humanos.

Fuente: Tibet.Net

miércoles 10 de junio de 2009

Confirmado un nuevo caso de palizas brutales a un inocente

Desde que se produjeron las protestas pacíficas masivamente en Tíbet en marzo de 2008, la Oficina de Seguridad Pública y la Policía Armada del Pueblo del gobierno chino han venido arrestando y encarcelando de forma rutinaria y aleatoria a tibetanos que no tuvieron nada que ver con aquellas protestas.

Según una información recibida de una fuente fiable el 8 de junio, la noche del 14 de marzo de 2008 un joven de 21 años llamado Phuntsok, residente en Tashi Gang (condado de Meldro Gungkar, Lhasa) fue detenido en su casa sin informarle de qué estaba siendo acusado.

"Tras el arresto, la Policía Armada le dió una brutal paliza y le dejaron encerrado junto con otros tibetanos también inocentes en un almacén de la estación de tren de Lhasa. Fue puesto en libertad después de pasar allí veinte días".

Al volver a casa, asegura esta fuente, recibió un buen tratamiento médico pero su condición no mejoró. "Actualmente su situación física es muy mala; tiene que andar apoyándose en bastones y no puede estirarse de todo por una lesión en la espalda que le dejaron las palizas de los policías. Phuntsok está casado y tiene un niño de un año. Era conductor de camión para poder mantener a su familia".

Sin embargo, Phuntsok no participó en las protestas, siendo uno de tantos inocentes que han sido detenidos y torturados por el simple hecho de ser tibetanos.

Fuente: Tibet.net

miércoles 27 de mayo de 2009

Seis mujeres son tiroteadas por el ejército durante una protesta en Karze

Al menos seis mujeres tibetanas han resultado gravemente heridas por arma de fuego después de que las fuerzas de seguridad chinas disparasen contra un grupo de tibetanos en el condado de Tawu cuando protestaban contra el traslado forzoso de decenas de compatriotas, según han informado varios medios este lunes.

La Oficina de Seguridad Pública y la Policía Armada dispararon indiscriminadamente contra los vecinos cuando rondaban las 11 de la mañana del pasado domingo 24 de mayo. Según los testigos, el incidente parece ser debido a la construcción, por parte del gobierno chino, de una gran presa hidroeléctrica entre los condados de Nyagchu y Tawu, que resultaría en un traslado forzoso de tibetanos nativos. El gobierno ha coaccionado a los vecinos de Tawu a firmar un documento, ya que estaba previsto que las obras de construcción comenzasen a principios de 2008. Un año después, las autoridades chinas han vuelto a organizar planes de realojo, algo a lo que los tibetanos se niegan tajantemente.

Así, el pasado 5 de mayo el gobierno chino desplegó un gran número de policías armados en la región, destruyendo los hogares de varias familias, entre ellas las de Ati Gyatso Tsang y Chego Pezi Tsang. Antes, las autoridades mantuvieron una reunión en la que decicieron desplazar a los vecinos de Wara mato a otro lugar y plantaron en el suelo una columna de piedra. Los residentes, furiosos y liderados por una anciana de más de 70 años llamada Lhamo, se negaron a moverse asegurando ser los propietarios legítimos de los terrenos, y destruyeron la columna. Los vecinos de los distritos de Tawu y Nyagchu se manifestaron conjuntamente para protestar por la amplia presencia militar el día 24 por la mañana, a lo que los chinos respondieron hiriendo de gravedad a seis mujeres.

Las mujeres han sido identificadas como Tsering Lhamo, Rigzin Lhamo, Dolma, Kelsang, Dolkar y Khaying. Los testigos que han facilitado información no pudieron asegurarse de que las heridas estuvieran vivas o muertas, ya que después de ser tiroteadas fueron desalojadas del lugar por la fuerza.

Fuente: Tibet.net

viernes 22 de mayo de 2009

Preocupación por la situación de los últimos condenados en los juzgados de Lhasa

Los familiares de los cuatro tibetanos condenados a muerte y de un quinto sentenciado a cadena perpetua por un tribunal chino por participar en las protestas del año pasado están seriamente preocupados ya que se desconoce su paradero desde que se anunciaron los veredictos el pasado 8 de abril.

El juzgado de Lhasa anunció la condena a muerte de Lobsang Gyaltsen, de 27 años; Kangtsug, 22; Loyak, 25 (en la foto, con claros signos de haber sufrido golpes en la cara); y Tenzin Phuntsok, 27, mientras que un quinto joven, Dawa Sangpo, de 30 años, pintor y escultor de profesión, fue detenido durante 15 días sin acusación alguna, varios días antes de que comenzasen las protestas. Después, se le condenó a cadena perpetua acusado de haber participado en ellas. Tiene un hijo de 16 años, que vive con su madre, llamada Lhakpa.

Según las leyes chinas, es obligatorio que los juzgados de nivel intermedio, como el de Lhasa, informen de las sentencias a muerte al Tribunal Supremo en un plazo máximo de seis semanas. Sin embargo, este plazo finalizó el martes 21 de mayo y no se conoce el paradero de los detenidos ni en qué situación se encuentran.

Según los medios de comunicación chinos, el gobierno los juzgó de forma pública. Sin embargo, sus familiares aseguran que esa no era la información que les habían facilitado y que cuando pidieron la asistencia de abogados, se les negó la posibilidad de defenderse.

El mismo tribunal condenó a dos mujeres tibetanas a muerte y a cadena perpetua el pasado 21 de abril. Sus familiares denuncian que las jóvenes no recibieron un juicio ni público ni justo, y que fueron coaccionadas a declararse culpables. Según un portavoz del juzgado, Penkyi (21), natural de Norbu, en el condado de Sakya, ha sido condenada a cadena perpetua por incendiar dos tiendas de ropa causando la muerte del propietario de una de ellas, según el funcionario. No ha sido la única persona tibetana acusada recientemente de haber provocado incendios.

Otra persona llamada Penkyi (23), del condado de Nyemo, fue condenada a cadena perpetua, mientras que Chime Lhamo (20) pasará en prisión diez años, añade el funcionario.

La Administración Central Tibetana y diversos grupos de defensa de los Derechos Humanos han mostrado ya su firme condena y honda preocupación ante las sentencias arbitrarias impuestas a los tibetanos en China.

Fuente: Tibet.Net